Madrugar con una sonrisa

Madrugar SonrisaUna sonrisa es todo lo que pido por las mañanas. Y por las tardes. Y por las noches.

Es verdad que hay días que cuesta levantarnos de la cama. Hemos dormido poco, o mal. Tenemos que afrontar un nuevo día en el trabajo, a veces a disgusto. En casa las labores se eternizan. Con la edad, la carga que llevamos nos pesa más, por lo menos a mi. Y una sonrisa, junto a los buenos días, nos la hace más ligera.

Pero hay veces que esa alegría matutina se cae a los pies. Llegas al trabajo, y ya ves caras apagadas, das los buenos días al llegar al ascensor y los pocos que te miran lo hacen como si les hubiera saludado un marciano. No hay respuesta, y una sonrisa, es como pedir un milagro. Al terminar la jornada igual. Las mismas caras.

Hace poco he estado ojeando las pasarelas de moda para la temporada que se aproxima. Horror. No por los modelis, que algunos si son de espanto, sino por las caras de las modelos, todas ellas altas, guapas, jóvenes, pero con unas expresiones de tristeza, de angustia, de mal humor. ¿De verdad tienen que tener ese aspecto cuando están mostrando ropas, algunas verdaderas joyas, que valen miles y miles? ¿Tan duro es ese trabajo? Pues si bajaran a la mina, lo harían llorando a más no poder. No sé si será por hambre, cansancio, maltrato.

No entiendo que cueste tanto sonreír, igual es que no está de moda, por eso está ausente de las pasarelas para la próxima temporada otoño-invierno. Pienso que venderían más con una sonrisa, y que debieran estar contentas por lucir esos trapos y por ganar los miles, o millones que se embolsan.

Pues si es así con las personas que están en lo más alto de una profesión, los que estamos en la medianía deberíamos ir por la vida con la lágrima permanente.

No creo que las personas que se mueven en mi mismo entorno tengan tantos sufrimientos, claro que hay problemas, todos los llevamos encima, pero con un poco de amabilidad y con una sonrisa sería más agradable la vida, para todos y entre todos.

Me gustó la campaña que hace unos años el ayuntamiento de Burgos ideó para la marca de esa ciudad, Sonríe, es Burgos, a mucha gente le pareció irónica, porque no parece que en Burgos se sonría mucho, toma, ni en Valladolid, y por lo que veo, ni en París, ni en Londres, debe ser un mal de la sociedad actual. ¿Qué nos pasa? ¿No estamos a gusto con nada? Si lo tenemos todo.

Paseas por la calle y más de lo mismo, a lo que se une la moda actual, igual de triste y andrajosa, debe ser una expresión exterior de los sentimientos interiores.

¡Ah! Y además, si sonríes eres sospechosa. Algo tramas.

No sé cual es el problema de fondo, ni cual la solución, solo lanzo la iniciativa, de madrugar con una sonrisa.

Por si sirve de algo, aquí está este artículo sobre El poder de una sonrisa – El País. Sonreír solo produce beneficios, y más barato, imposible.

 

Autor: Chari Ruiz

Periodista, lectora y aprendiz de muchas cosas.

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